Hazlo limpio y sencillo

Crea tu preajuste de cabecera en solo unos clics.

El otro día me desperté temprano. Eso es poco habitual en un estudiante de ingeniería. Después de mucho tiempo pude presenciar el amanecer. Podía sentir los rayos del sol cayendo sobre mi cuerpo. La mañana habitual es seguida de prisas para llegar a la universidad a tiempo. Esta mañana era solo otra mañana y aun así parecía diferente.

Presenciar una atmósfera calmada y tranquila, aire claro y fresco, me pareció un milagro. Quería que ese tiempo durara más porque no estaba seguro de poder presenciarlo de nuevo, sabiendo mi costumbre de sucumbir a la rutina. Había una serenidad inusual que reconfortaba mi mente. Me di cuenta de lo distante que había estado de la naturaleza. De pie cerca de la puerta del complejo, sintiendo la humedad que transportaba el aire, pensé en mi vida hasta ahora.

Esto es lo que nos ha pasado. Queremos que las cosas que hemos estado haciendo fracasen a la fuerza. Y entonces quizá la gente a nuestro alrededor nos dejaría probar otra cosa o nuestros sueños. Estamos acostumbrados a vivir según la definición de éxito de los demás.Castigamos a las personas por las cosas que les apasionan, solo porque en algún momento de nuestra vida no pudimos hacer lo mismo.

Se me daban bien los estudios, así que las decisiones de mi vida habían sido bastante simples y directas. Estar bastante seguro de que llegaría al mejor colegio junior de mi ciudad en la primera ronda, nunca me hizo plantearme otra opción. Me encantaba la psicología desde la infancia, pero la ingeniería era la opción más segura. Nacer en una familia de clase media, pensar en arriesgar tu carrera para llegar al campo médico no era sensato. Crecí escuchando ‘Solo los hijos de médicos pueden permitirse ese campo’ y al final acabé creyéndolo. Nadie a mi alrededor creía en asumir riesgos. Todos adoraban la seguridad. Crecí haciendo lo mismo.

Controla fuentes, fondo, tamaño, paralaje y superposición…

‘Estar en la cima solo te dará una buena vida’ ha sido el mantra de mi vida. Pero a veces, desearía ser un estudiante promedio. Ojalá las decisiones no hubieran sido tan sencillas. Quizá habría jugado al cricket, lo único que me apasiona. O quizá habría estudiado literatura (la literatura me vuelve loco). ¿No es decepcionante? Yo deseando ser mala en los estudios. Es como si a veces me odiara por las cosas en las que soy bueno.

Siento que estos edificios de hormigón han absorbido nuestros deseos y sueños. Estamos tan acostumbrados a la comodidad que el compromiso parece un tabú. Hemos perdido la fe en nosotros mismos. Si podemos salir adelante ahora, podemos hacer lo mismo en los días venideros. Solo necesitas deseo de sobrevivir y nada más: ni dinero, ni coches, ni ropa de diseñador.

Quedarnos encerrados en cuatro paredes ha restringido nuestro pensamiento. Siento que nuestro pensamiento limitado resuena a través de esta pared. Estamos tan acostumbrados a los horarios y a la vida predecible que hemos conseguido suprimir nuestro lado creativo.

Cuando sales de estas cuatro paredes en una mañana tranquila, te das cuenta de todo lo que la naturaleza tiene para ofrecerte. Es ilimitado. Tus pensamientos, preocupaciones, plazos no resonarán aquí. Todo fluirá junto con el viento. Y te darás cuenta de que cada respuesta que buscabas siempre te la conocías.

Significaría mucho para mí que me recomendaras este artículo y me ayudaras a mejorar. ¡Me encantaría saber vuestra opinión!